Aguas turquesas, fachadas coloniales holandesas, destino de cruceros y lunas de miel. Curazao es una postal del Caribe. Pero durante años, esta pequeña isla neerlandesa fue también uno de los principales centros del mercado mundial de oro.
A 45 minutos de vuelo de Venezuela, con zona franca aduanera y conexiones directas con Europa, Curazao reunía las condiciones perfectas para que el metal precioso pudiera llegar hasta los mercados mundiales. Datos de las Naciones Unidas muestran que en la década de 2010 de la isla salieron más de 110 toneladas de oro por un valor de 4.500 millones de dólares, más de lo que Sudáfrica produce en un año. Pero la legitimidad de ese oro plantea algunas dudas. Curazao no tiene minas...
